Mostrando entradas con la etiqueta Perlas dialécticas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perlas dialécticas. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de enero de 2009

Perlas dialécticas: Rouco contra el bus ateo

Cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, ese es Antonio María Rouco Varela. Una de las voces más relevantes de la Iglesia Católica en España, conocida por todos por su contínuo entrometimiento en la vida política española, se ha descolgado con unas curiosas declaraciones en contra del famoso bus ateo.

En concreto, Rouco se ha quejado de que "la utilización de espacios públicos para hablar mal de los creyentes es un abuso que condiciona injustamente el ejercicio de la libertad religiosa".

Además, Rouco añade que "la libertad de expresión ha de ser tutelada. Pero los medios públicos no deberían ser utilizados para socavar derechos fundamentales, tampoco el de los creyentes a no ser heridos y ofendidos en sus convicciones".

Estas declaraciones son muy acertadas, sobre todo viniendo de un personaje que pertenece a una organización tal como la Iglesia Católica, que durante siglos se ha dedicado a intentar imponer su "verdad única", llegando hasta el punto de quemar a los "infieles" y "herejes" en la hoguera, o a ir por el mundo a "evangelizar", despreciando y destruyendo la cultura autóctona de lugares como África o América. Eso sí que era libertad religiosa...

Esta clase de declaraciones no hacen sino reafirmarme en mi postura de que el fuego moja; y es que mientras la Iglesia Católica afirma con rotundidad que Dios existe, la campaña del bus ateo simplemente afirma que "Probablemente Dios no existe", dejando un lugar para la duda.

A elección del lector queda el juzgar cuál de las dos posturas es más racional y cuál es más fundamentalista.

martes, 13 de enero de 2009

Perlas dialécticas: "Exotismo histórico".

"La victoria de Obama es un exotismo histórico y será un desastre económico"

Esta fue la perla lanzada por el anterior presidente de nuestro país, ante la cual sólo se me ocurre plantearme algunas preguntas, que voy a lanzar al aire:

- ¿Acaso no es un desastre económico lo que ya tenemos?
- ¿Cuál es la definición de exotismo histórico?
- ¿No es un exotismo histórico ver al presidente de España hablando en los EEUU con acento texano?
- ¿Por qué ese hombre no se calla ya de una vez?
- ¿No es un exotismo histórico (y una broma de mal gusto) que este hombre diga de nuevo que "volvería a enviar las tropas a Irak"?
- ¿No es otra broma de mal gusto decir en la misma entrevista que "Bush es un gran estadista"? (En mi opinión, esta frase estaría mucho más acertada si en lugar de "estadista" dijesemos "sinvergüenza", "hijo de..." o algo por el estilo).

Poco después de lanzar estas perlas, el "bueno" de Jose María acusó a la revista Vanity Fair (lo de Vanity le queda de perlas a este hombre) de tergiversar malintencionadamente sus palabras con el fin de acusarlo de racista, a la vez que afirmó, textualmente que "Obama es una persona de raza negra que ha llegado a ser presidente de Estados Unidos"; así me gusta, Jose María, que estés informado.

Lo que Aznar tendría que hacer es dejar de dar la murga con el asunto de Irak; ya que fue capaz de admitir en su día su "error" al pensar que había armas de destrucción masiva, lo más sensato que podría hacer es callarse de una vez.

Para mí, el hecho de que este hombre fuese presidente de una democracia como la española nada menos que durante ocho años no puede ser contemplado de otra forma que como una irrefutable y triste prueba más de que el fuego moja